miércoles, 6 de junio de 2012

Un nuevo mundo para los virus.


En el campo de cómo sustituir a los antibióticos por virus que maten a las bacterias, científicos del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB) estudian las proteínas que permiten a esos virus bacteriófagos anclarse sobre la superficie de las bacterias.
Como cada bacteriófago se adhiere de forma muy específica a una especie concreta de bacteria, su primer paso ha sido estudiar el mecanismo por el que los bacteriófagos se ubican sobre la bacteria y la posición que toman en su membrana antes de destruirla. En este sentido, el grupo de Mark van Raaij ha analizado con precisión la estructura de las fibras mediante las que el bacteriófago T7 se une a las bacterias, comprobándose que están formadas por tres unidades de una misma proteína que determinan un área justo antes de la zona de unión a las bacterias y confieren a las mismas la flexibilidad necesaria para que el virus se ancle correctamente sobre la pared bacteriana.
El desvelar la estructura de una de estas proteínas, el análisis de la especificidad con la que se unen a las diferentes bacterias y una vez detectados los mutantes que eliminan específicamente a las bacterias patógenas se podrán generar en grandes cantidades bacteriófagos que contengan mutaciones aleatorias en las zonas que determinan su unión a las bacterias y hacer posible su uso como tratamiento.



No hay comentarios:

Publicar un comentario