Investigadores españoles han descubierto un nuevo mecanismo
de regulación del relog biológico de las plantas o reloj circadiano, a través
de una proteína esencial conocida con el nombre de TOC1, que regula los ritmos
internos de los vegetales.
Rompen paradigma del mecanismo conocido
Las plantas presentan un ritmo biológico con un periodo de
24 horas, que está sincronizado con los cambios de luz y medioambientales que
ocurren durante el día y la noche.
En respuesta a esos cambios, una serie de proteínas actúan
regulando procesos esenciales.
Hasta ahora, se creía que el funcionamiento del reloj
circadiano de una planta dependía esencialmente de dos osciladores (un conjunto
de genes), uno diurno y otro nocturno.
Según este modelo, la proteína TOC1 activaba los genes del
oscilador diurno, que a su vez reprimía el oscilador nocturno.
Sale a la luz un modelo distinto
En el nuevo modelo que TOC1 conecta directamente los dos
osciladores mediante la regulación directa de la expresión de estos genes.
